martes, 22 de febrero de 2011

Terminando una nidada y comenzando una nueva historia

Yunnan y Descaro han sacado adelante a 4 pollitos. Todo habría sido más fácil y sin problemas de no ser por las otras periquitas que volaban libres. Yunnan ha perdido una uña de su pata izquierda, y es probable que pierda otra (está bastante seca, la herida se ha curado pero le veo la punta muy tiesa), porque al ver a otras hembras interesarse por su nido desde fuera de su jaula se lanzaba a por ellas para defender su posición, y éstas, que tampoco son tontas, se defendían picoteándole las patas entre los barrotes cuando la tenían a tiro. Hice cuanto pude para blindar la jaula y evitar más "escabechinas", pero el daño ya estaba hecho.

Descaro ha demostrado ser un padre tan atento y responsable como cualquier otro buen periquito, había especial interés en este detalle porque en verano de 2010, con 3 meses de edad, fue un padre desahogado de toda responsabilidad dejando a su hembra (la hermosa Bay), sóla con 6 huevos, de los cuales eclosionaron y sacó adelante 5 de ellos. El sexto lo cambié de nido pensando que eran muchos a su cargo y se echó a perder.



Aquí el vídeo dónde se ve a Descaro rodeado de 3 de sus pollos, dos afuera (la mayor, llamada Ginebra, está comiendo o jugando a comer, el segundo -todavía sin nombre- inspecciona la puertecilla sin temor a la cámara) y una sacando medio cuerpo fuera pidiendo de comer con insistencia. Esa es la más pequeña. El tercero de los hermanos no sale en el vídeo, pero es el que se encuentra en la imagend e cabecera de este blog.




Ahora mismo están los 6 integrantes de la familia revoloteando por el balcón. Yunnan tenía intenciones de comenzar una segunda puesta consecutiva, y aprovechando que ya afuera se las arreglan todos bien, le cerré las puertas y limpié el nido. En e transcurrir de la tarde pude ver a Yunnan y a Descaro siempre juntos, los 4 hermanos también tratan de estar en la misma zona sin perderse de vista, y se tiran a los comederos de cuerpo entero sin miramientos, expulsando al periquito adulto que estuviese antes. Vi a la más pequeña insistir una última vez a su padre por una ración regurgitada, y como buen padre no le negó su cena.

2 comentarios:

  1. Pues al que se venga conmigo ya le tengo el nombre puesto... Bender :D
    (Verdeli)

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