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miércoles, 25 de febrero de 2026

Bienvenido 2026, pongámonos al día

Después de no haber parado de llover desde Navidades, no hubo ocasiones que se me presentasen para sacarles fotos, y me deprime bárbaramente escribir algo sin ilustrarlo un poco con algún periquito.


Durante este período hice algunos arreglos en la voladera en pos de cambiar la forma abovedada del recinto, por una forma con una única agua, bajando así la altura y simplificando algunos temas de mantenimiento, y probablemente evitando la acumulación de calor insufrible en verano. También terminé la pequeña torre, como se ve en la foto, que es el espacio sin cubierta de la voladera. Fue la primera cosa que solucioné y la que más me ayudó después en los tramos intermitentes entre que podía o no podía ir cambiando y arreglando lo que había. Todo un acierto.

 
Tuve muchas goteras al andar cambiando poco a poco las cosas. La deformación del techo por ir a tientas era evidente, pero ni luz ni tiempo me daban los descansos sin lluvias.



Eso fue un problema porque al haber retirado los comederos de tolva por los vaciados constantes, no había un hueco en el suelo lo suficientemente amplio en el que no hubiese alguna gotera, la lluvia los alcanzase por el viento, o se convirtieran en un estercolero de heces. La solución temporal fue poner comederos colgados de forma que no durmiesen en ellos, no les gotease agua, ni se cagaran porque estaban bajo una percha. Fue una verdadera pesadilla 😅. 

Pero aproveché 2 días que no llovió. Cambié de posición las 4 partes que conforman el esqueleto del "techo": las de atrás adelante, y las de adelante atrás. De ese modo el agua no se acumulaba y tenía la posibilidad de deslizarse sin penetrar. También fue más cómodo a la hora de paliar los efectos de los temporales, pues al estar combatiendo los plásticos con los bordes de frente, y no de espaldas dónde estaban bien agarrados en sus maderas, tendían a escurrirse y salir de debajo de su (hasta ese momento) protección. Y les puse un señor mantel de hule quitando la vieja cubierta.
 

 


Tenía muchas ganas de retirar la vieja cubierta. Dos pedazos de malla de sombreo de color crema, que el gato que entraba a atosigar se encargó de perforar y desgarrar; a parte de que el sol ya había hecho mella y se había vuelto quebradiza hasta para atarla. Fue un alivio enorme poderla sacar, el efecto estético era paupérrimo a pesar de lo práctico que me había resultado en un principio.

 
Un mantel floreado tampoco es especialmente hermoso, pero necesitaba algo que cortase el agua con más eficacia (y que además, tenía a mano). Está bien amarrado todo el perfil izquierdo a través de la torre nueva, y por la derecha también, a una vara reciclada de otra idea que no funcionó (que no me molestaré en explicar).

Además estuve reordenando perchas. Las periquitas están modo destroyer desde Enero, y no se ha salvado prácticamente ninguna. Picotean como roedores los extremos enganchados en la malla, y con el cambio de la forma del techo he ido bajándolas, y para aprovechar mejor el material disponible, he procurado que lleguen de lado a lado reutilizando pedazos largos, pues las ramificaciones se fueron podando 😂, y otras las tuve que seccionar adrede para que siguiesen siendo funcionales.

Y una idea de bombero que me ayudó más de lo que cabría esperar: usé un perfil de aluminio que arranqué de otro sitio (de mi casa, por si acaso), que por su longitud me inspiró la idea, lo uso de canalón para las filtraciones del encuentro con el muro y el final de la cubierta. Para lo chapucero que es, ha resultado realmente efectivo. Por fin la plataforma que les puse está seca, y ha dejado de correr agua por la malla trasera.


 
Vuelven a tener las comidas en los dos platos del suelo, ahora con las perchas bien ordenadas, empezó a definirse de nuevo un área limpia. Habiendo arreglado las goteras, ya no cae agua en el interior. Sólo me falta arreglar las faldas, pero lo dejaré pendiente para el año que viene, pues es probable que pronto (dícese que igual para Abril),  retiraré el plexiglás, que ha cundido enormemente y espero se capaz de guardar adecuadamente para el próximo invierno. Y todos los detalles feos o de material que va sobrando, los iré ejecutando a medida que pueda. Lo importante está hecho de momento, sólo falta afinar y seguir transformando poco a poco de "invernadero" a "voladera" 😂

Han pasado un invierno frío y muy lluvioso. Hemos rondado temperaturas que por aquí nunca son habituales y ha estado a puntito de nevar. Es lo que tienen los cambios climáticos en los que estamos entrando Pero están bien. Sólo Arquímedes, que lo ha pasado casi todo en una jaula a parte, tiene un aspecto un poco deplorable. 


Lo dejé unos días con los demás al verlo tan fuerte "dentro de sus limitaciones", pero vuelve a la jaula a parte, que la he reacomodado en un punto un poco más alto para que no me resulte tan molesta, y le he dejado un poco de compañía con Pepino. Probablemente no ponga nidos este año...

Y hablando de nidos. He comprado uno, "disque" para agapornis, y a parte de canijo, el suelo es una ridícula lámina. Lo que pedí (página de Silvestrismo con el producto):


 



Lo que me llegó (no tienen nada que ver): 




Me sentí estafada, pues ese debe de ser el motivo por el que las fotos en la web son tan malas. Cualquiera que viese el material no lo compraría. Y no lo devuelvo porque en lugar de asumir los gastos de envío, lo que hacen es restarlos del valor del producto. El tamaño a mí me servía, me daba un poco más de fondo, pero con ese suelo no se puede usar para psitácidas. En las siguientes fotos, lo comparo con uno de los nidos a los que tengo acceso en tienda, que tuve que reforzar por detrás. Que no tenga respiraderos no es un problema insalvable: taladro y listo. Pero el suelo... 😓

 




Marca JUCAL. Una bazofia. El origen del otro nido es Portugal y vienen a veces con una especie de sello verde ilegible, pero dan la talla a pesar de ser relativamente pequeños y con el suelo plano (pero a menos es madera gruesa, no una laminilla). La tontería del palito... Excepto los amplios pero de terrible material de Ferplast, no hay uno que acierete con hacer un agujero para el palo torneado que se supone que hay que colocar en la entrada.


 

Y ya después de tanta queja (me está subiendo la bilis sólo de rememorarlo), los protagonistas de mi blog, mi tropa de periquitos en una hermosa sesión del día 23 de Febrero:






El joven macho de la nidada de Rubí y Zorrillo, últimamente se me ha dado por llamarlo "Nimbus".

 






La joven hembra violeta doble es la más esquiva para las fotos. Seguramente se le quede "Violeta".


La más pequeña, loca y juguetona. Está como una cabra en general. Aún no decido nombre.




















A Twister se le fue completamente aquel "fleki", que seguramente nunca lo fue, simplemente las últimas plumas juveniles por mudar. 



Y la mayor y más tranquila de la nidada de Rubí y Zorrillo. Aún sigo refiriéndome a ella como "Chuache". Teniendo en cuenta que no es precisamente una periquita gigante, le puede llegar a quedar un poco extraño. El tiempo dirá 😂

Y ahora, dos "tiras" de 3000 píxel de alto. Son una secuencia muy simpática de Nimbus siendo "atacado" por la loca. La idea es picar en ellas y verlas en grande. Si no funciona bien lo cambiaré. Suelen ser los más juguetones, y lo de colgarse como un mono, Nimbus lo hace mucho 😆

 


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